sábado, noviembre 17

El viaje a Bizancio

Labios bellos, ámbar suave

« Con sólo verte una vez, te otorgué un nombre;
para ti levanté una bella historia humana:
una casa entre árboles y amor a medianoche,
un deseo y un libro; las rosas del placer y la desidia.



Imaginé tu cuerpo tan dulce en el estío,
bañado entre las viñas, un beso furtivo
y aquella espera, no te vayas aún, aún es temprano.


Te llegué a ver totalmente a mi lado;
el aire oreaba tu cabello, y fue sólo pasar
apenas un minuto y ya dejarte.



Todo un amor, jazmín de un sólo instante:
Mas es grato saber que nos tuvo un deseo
y que no hubo ni presente ni pasado »


Luis Antonio de Villena