sábado, abril 16

Coro de los esclavos


« ¡Vuela pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el dulce aire de la tierra natal!

¡Saluda las orillas del Jordán
y las destruidas torres de Sion!
¡Oh, mi patria, tan bella y perdida!
¡Oh recuerdo tan caro y fatal!

Arpa de oro de fatídicos vates,
¿Por qué cuelgas muda del sauce?
Revive en nuestros pechos el recuerdo,
¡Que hable del tiempo que fue!

Al igual que el destino de Sólima,
canta un aire de crudo lamento,
¡Que te inspire el Señor un aliento
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
al padecer, la virtud! »

Giuseppe Verdi




Va, pensiero es el coro del tercer acto de la ópera Nabucco, de Verdi, con letra de Temistocle Solera, inspirada en el Salmo 137 «Super flumina Babylonis». Calificada tantas veces como la «obra judía de Verdi», canta la historia del exilio hebreo en Babilonia tras la pérdida del Primer Templo de Jerusalén.

Posteriormente se convirtió en un himno para patriotas italianos, quienes, identificándose con el pueblo hebreo, buscaban la unidad nacional y la soberanía frente al dominio austríaco. La canción, cuyo tema es el exilio y que expresa nostalgia por la tierra natal, así como la frase «Oh mia patria sì bella e perduta!» (en italiano, «¡Oh patria mía, tan bella y perdida!») resuena en el corazón de muchos.




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